El “Juego de Estrategias” se populariza en Ecuador

Lo que comenzó en 1976 como un hobby de caza entre dos amigos en los bosques de Henniker, Nuevo Hampshire (EE.UU.), se convirtió en un deporte de concentración, puntería, inteligencia y comunicación que ahora es reconocido en todo el mundo.

Se trata del paintball. Un pasatiempo de equipo, integrado por cinco o diez jugadores uniformados, armados con marcadoras (pistolas de aire comprimido) que descargan bolas con pintura de colores, mientras se mueven tras enormes barricadas inflables.

Las modalidades de juego varían dependiendo del terreno: 1. Woodsball, es el paintball que se realiza en zonas boscosas (en algunos países se lo llama RecBall); 2. Scenarioball o ‘paintball de guión’, son partidas que pueden durar desde unas pocas horas hasta varios días; y 3. Speedball (bola rápida), un tipo de paintball basado más en la velocidad y el movimiento adicional que las otras variantes.

Andrés Flores Tutivén, del equipo de los Monos Salvajes, asegura que en el país se ha vuelto muy popular, ya que las personas no lo ven como un hobby sino como un deporte serio. Además, la accesibilidad para adquirir implementos, como: bolas de pintura, marcadores cápsulas de aire, (pistolas), máscaras faciales entre otros, hace que gane adeptos de todas las edades.

Sin embargo, Flores reconoce que la situación económica complica los pedidos de los elementos para jugar, ya que son importados, por lo general, de Estados Unidos. “Una pistola básica cuesta entre $ 100 y $ 150, pero hay modelos de alta gama que pueden llegar a costar $ 700 y lo único que se fabrica en el país son las camisetas y pantalonetas”.
En lo referente a los terrenos de juego, donde los equipos de aficionados y profesionales se dan cita para divertirse, el mejor lugar es el Guayaquil Paintball, ubicado en la entrada de la urbanización Villa Club (km 12,5 junto a la Piazza Villa Club).

“Por el fanatismo a este deporte, se inauguró hace 6 años el Guayaquil Paintball, con un torneo en el que participaron 12 equipos. Aunque no lo crean, el paintball es uno de los deportes más seguros del mundo”, recalca Andrés Bodero, líder del grupo Halcones.

El campo de juego funciona los sábados, de 10:30 a 18:00. Aunque la edad mínima por participante es de 10 años, hay padres que bajo su responsabilidad juegan con chicos de menor edad. El costo del alquiler del equipo de juego (marcadoras, máscaras y chalecos) es de $ 8 y la bolsa de 500 balas de pintura cuesta $ 15. También se venden cajas de 2.000 municiones por $ 45.

El paintball no solo es para hombres, las mujeres también lo practican. “Empecé hace 5 años por amigos que lo practicaban, la curiosidad de hacer un deporte diferente me hizo ejercitarme para tener un buen estado físico”, comenta Nadia Calderón, administradora de una cancha de juego, ubicada en la vía a la Costa, en Riberas del Lago.

Se perfila como potencia

Uno de los pioneros de este deporte dentro del país es Edmundo Jordán Maruri, presidente de los Monos Salvajes y alto directivo de la Ecuadorian Profesional Paintball League (EPPL por sus siglas en inglés). Él afirma que los primeros ‘pininos’ se los realizó hace 17 años en Quito, con la ayuda de Carlos Coello. Ahí los juegos se realizaban en los bosques y eran de tipo competencia (modo urbano).

“Fuimos poco a poco, animando a la gente; hasta que este hobby se convirtió en un estilo de vida. Cuando Danilo Carrera organizaba las fiestas olímpicas en Salinas (malecón) tuvimos el gusto de ser invitados como deporte nocturno. Además, fuimos los primeros en convocar a equipos de otros países que participaron; y a raíz de eso, en 2006 se inició la primera edición de la Liga Nacional de Paintball. Sobre el gran nivel que tiene el país en comparación a otras naciones, Jordán considera que tiene una gran evolución.
“Reconozco que no teníamos competitividad en los torneos; sin embargo, la profesionalización en los 25 equipos que existen hizo que cambie esta perspectiva”.

“A más de Monos Salvajes, existen otros equipos que con una buena estructura le han dado alegrías al país, como son: Evolución, Aniquiladores y Ruqui (Guayaquil); Suricata (Quito); Los Diablos (Cuenca) y los Killers (Loja)”, indica el presidente de Monos Salvajes.

Ecuador cuenta con una liga profesional (el 1 de mayo empezará el nuevo torneo) dividido en dos categorías: Amateur y Open. Además, anualmente se organizan nueve campeonatos regionales que están divididos en zonas: Norte, Sierra Centro y Costa. Los deportistas se preparan no solo en torneos nacionales, sino también en internacionales, donde clasifican por medio de los puntajes más altos.

Entre las reglas más importantes de seguridad está la obligación de que todos los jugadores lleven una máscara protectora de plástico que cubra todo el rostro. Aunque las bolas de pintura no producen heridas permanentes en la mayor parte del cuerpo, en los ojos y en menor medida los oídos pueden causar heridas graves si impactan con fuerza.
Las máscaras de paintball son diseñadas para este deporte con plástico duro o metal ligero y son capaces de soportar el impacto directo de una bola de pintura. Es necesario que los jugadores estén protegidos, aunque no es un deporte peligroso se debe cumplir medidas de seguridad.

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